OPINIÓN

¿Qué puede aprender la empresa del caso Calandrelli?

By Cristian Leandro
El escándalo Calandrelli, que golpeó la imagen de una ministra del Gobierno de Costa Rica, da una dura lección a todas las organizaciones que creen que, contratar a personas no profesionales en comunicación es una buena idea.
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BusinessNewsCR / Tomado de Internet para efectos ilustrativos

El escándalo Calandrelli, que golpeó la imagen de una ministra del Gobierno de Costa Rica, da una dura lección a todas las organizaciones que creen que, contratar a personas no profesionales en comunicación es una buena idea.

 

*Por Cristian Leandro 

Se trata de una dura lección para quienes apuestan a influencers o trolls para llegarle a muchas personas, es una mala idea. Sin embargo, es común que las organizaciones de todo tipo apueste contrar a dueños de sitios en las redes sociales con miles de seguidores y con esto creer que se tendrá éxito en alcanzar el target deseado y colocar el producto, servicio o información. Esto sin duda es un grave error.

¿Por qué lo aseguro?

En un porcentaje mínimo de los dueños de estos sitios son periodistas o profesionales en la comunicación, por lo que se debe considerar con mucha seriedad la elección de un influencer como embajador de la marca. No se debe olvida que, el tener muchos seguidores en una red social siempre está por debajo del activo intangible más importante de la organización: la reputación.

El escándalo Calandrelli, que golpeó la imagen de una ministra del Gobierno de Costa Rica, da una dura lección a todas las organizaciones que creen que, contratar a personas no profesionales en comunicación es una buena idea.

Existen muchos ejemplos de influencers que dañaron la reputación de una organización. Esto generado de la mala administración de los mensajes en las redes sociales y que al final es el peor enemigo de la empresa o institución.

La ministra confió, donó dinero y buscó apoyo de un troll, la factura fue alta y le generó una llamada de atención del propio Presidente de la República. No se puede confiar en lo que no se mide, en lo que carece de planificación y sobre todo en lo creado por parte de un no profesional.

Si su empresa utiliza protagonistas de las redes sociales, tendrá que replantear su postura y estudiar profundamente qué tipo de influencer es el ideal para sus interés y que esto no signifique un daño a nivel de la imagen.

Recordemos que, las redes sociales dan trabajo a jóvenes influencer, empero, el problema no está en la oferta de este sector, lo que sí es un peligro para la organización es confiarle totalmente la imagen y reputación a una persona sin enfoque estratégico y sin tener un análisis de riesgo previo.  

Este lunes, en conferencia de prensa, tanto el mandatario costarricense y su ministra buscaron bajar el nivel de importancia, empero, sí quedó evidente la mala administración de la comunicación y aunque se asegure, por parte de la jerarca, que se trató de una apoyo económico al troll, la consecuencia habla por sí sola: la jerarca se expuso innecesariamente.

Repito, no se debe entregar la reputación de la empresa a personas que no son profesionales en comunicación, justificándose por el hecho que es famosa o famoso en el ciberespacio. Recuerden: Cantidad no es calidad.

Las organizaciones deben tomar este escándalo como ejemplo, como herramienta para replantear sus estrategias de comunicación virtual y fortalecer sus protocolos de la administración de sus redes sociales. En otras palabras, si desean el éxito sano, es necesaria la inversión en un profesional y con experiencia.

Recuerden siempre, la empresa manda. Si se desea contratar a un influencer, es la organización la que pone las pautas a seguir, la estrategia y lo que se debe decir. Todo de estar bajo un contrato y siempre pensado en el resguardando mutuo de la integridad reputacional.

Por otro lado, el profesional comunicación contratado, debe tener capacidad de lectura, analizar si el influencer es adecuado para la organización y sus intereses.

RECUERDEN señores políticos, empresarios y profesionales: contratar trolls es una mala idea.

ESTAS SON MIS RECOMENDACIONES PARA LA EMPRESA Y LA CORRECTA ADMINISTRACIÓN DE LA COMUNICACIÓN DIGITAL:

Primer paso: Tener bien claro los objetivos de campaña y lo que se desea trasmitir.

Segundo paso: Analizar cuál de las redes es ideal para lograr el alcance deseado. Además, si es necesario la inversión de pago de pauta.

Tercer paso: Tener claridad la cultura organizacional y las políticas de estrategias reputacional a la hora de crear una campaña.

Cuarto Paso: Ser creativos. Invierta en el profesional y en el equipo para el desarrollo de imágenes o videos creativos. Recuerde toda comunicación debe manifestar el pensamiento de la organización, esto refuerza la marca.

Quinto Paso: Tener formalizado el protocolo de respuesta y de crisis.  

* Cristian Leandro - Periodista de Economía y Negocios | Asesor de comunicación digital | Fundador BusinessNewsCR


Cristian Leandro



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